Tanto en el tema de descargas, ventas, lecturas, visitas, etc... he de decir que todo eso os lo debo a vosotros, los que pasáis por aquí de vez en cuando, los que abrís uno de mis libros (virtualmente o en papel) para descubrir que se esconde en su interior, los que apoyáis mis iniciativas y las secundais sin reparo, los que además promocionáis desinteresadamente con reseñas y comentarios y me recomendáis. En definitiva, sois el motor de mis letras y junto a mi musa (ah, mi Evangelina querida) todos hacéis que gire esta maquinaria literaria y fraternal.
A lo largo del último año también han sucedido otras cosas:
- pasé a ser Administrador Corresponsal Cafetero del Café del Autor y, pese a que no soy periodista ni tengo ni idea de entrevistas, más o menos salgo bien parado cada mes.
- terminé mi tercera novela.
- colaboré como diseñador y escritor en Horror Hispano (algo que, viendo tal y como han seguido evolucionando, me llena de orgullo).
- surgieron varios proyectos muy muy interesantes que aún están por ver la luz.
- hice muy buenos amigos y descubrí increíbles obras noveles.
Y quizá me deje algo por ahí, pero no pasa nada, que el blog no ha muerto y si me acuerdo pues lo cuelgo. Pese a los rechazos editoriales y negativas de las agencias literarias, pese a la frustración de seguir trabajando en un lugar que no me reporta más satisfacción que el horario y el justito sueldo fiel cada mes, pese a los baches de ánimo que han mermado decenas de veces mis ganas de luchar, pese a todo, aún puedo dar las gracias porque sigo aquí, sigo caminando y, viendo las cosas con retrospectiva, me doy cuenta que no ha sido un camino en vano. Una vez más, os doy las gracias y creédme si os digo que no son palabras futiles. De verdad os agradezco cada paso por este lugar, por mis palabras y emociones. Gracias por estar ahí. Gracias por vuestro apoyo. Gracias por todo.


