Estimados blogueros, hace ya unas semanas que Pedro Javier Martín Pedrós tuvo a bien enviarme un ejemplar de la quinta entrega de la Colección Poesía en la Distancia; ese ejemplar reza en su parte más alta “Silencios Encontrados”, que es el título que engloba a una buena raza de poetas talentosos y los aúna por un bien común como es el de alzar el grito silencioso de la sensibilidad que todos gozan. El prólogo de Itzíar Mínguez Arnáiz, escrito de forma sublime, ya nos abre la puerta a un mundo onírico y nos avanza lo que entre las páginas de esta obra nos vamos a encontrar: «catorce autores y catorce silencios de los que resultan un puñado de versos», dice más o menos Itzíar. He de confesar que hace tiempo que deje el oficio de la poesía colgado en algunos malos recuerdos y desamores del pasado y, tal vez por luto, apenas he vuelto ha esbozar verso alguno. Por eso sé de buena tinta que la poesía tiene su lugar y su tiempo, ha de estar el lector preparado para lo que ha de recibir y no todo momento es bueno para captar como es debido la sensibilidad de los versos y disfrutarlos como merecen. He ahí la excusa de mi demora. Pero ya entrados en materia, viendo que el cuerpo finalmente me pedía explorar estos campos, me adentré en sus páginas y las gocé como han de gozarse, con lentitud, paladeando cada palabra. Para quién aún desconozca de que trata este proyecto iniciado por Pedro Javier Martín Pedrós en colaboración con Lupe García Araya, tan sólo decir que, de forma inesperada, los promotores se encargan de unir versos en la distancia, y de forma anónima, de modo que las colaboraciones que surgen entre los catorce autores son sin saber a quién completan o con quién colaboran más estrechamente. Sale de esta simbiosis una poesía curiosa y tremenda que es capaz de imprimir una fuerza bestial al tiempo que desmiga versos con infinita ternura. Hay partes de este libro que son capaces de despertar la imaginación del lector en apenas tres versos como los de Carmen Miñón e Ian Walden (Bajo el follaje impenetrable de / un drama viejo, un sueño / se come otro sueño) o como los que comparten Encarna Jiménez de la Cruz y Pedro Javier Martín Pedros (Que las mareas bajas pasearon tus besos / hasta la orilla de mis / tristezas). Hay versos que rozan la magia como los que unen a Sonia Martínez Requejo y Laura Gómez Recas (Porque cada calle que piso en tu nombre / me besa la sombra / la huella / la falta) y otros que poseen un halo de triste melancolía como la poesía de Pilar Corcuera y Begoña Abad en la que dicen que «el recuerdo no es cadáver ni ceniza» o el poema que Begoña comparte con Arantza Semprún en el que una estrofa es casi como un cuento (Estoy en la isla del tiempo / donde los que se han ido son más / que los que puedo contar con una mano / y los recuerdos ya no me caben en el armario). De todos los poetas aquí presentes se podrían sacar versos evocadores, llenos de sensibilidad y magia como aquel de Ian Walden y Faustino Lobato que comienza «En el enjambre de la locura». Pero además de estas colaboraciones deliciosas, nos encontramos con un poema colectivo que ya al comienzo incita a soñar (Hay espacios / donde la luz / visita nuestros labios / y amamos con la mirada) y son toda una declaración de intenciones (Casi todo lo que hacemos / pretende ser una huella / y se imprime lenta, inexorable, / del tiempo en la arena, del camino.) Particularmente ha habido versos que me han llegado al alma, como estos del poema colectivo:
Ahora,
Como ayer y luego y siempre,
Somos nuestros instantes,
Vividos o soñados,
A través de los espacios.
O aquellos otros versos que, ya en solitario, nos ofrecen Pedro Javier Martín Pedrós (Mi poesía nace en los susurros, / en abrazos encontrados), Begoña Abad (Podría haberme emborrachado / de ansiolíticos potentes / o de vodka barato.) o Sonia Martínez Requejo (Para contar cien cuentos / llenos de magia / y hacer que los ojos / brillen de estrellas o vuelen en paz.). No pretendo dejarme autores por mencionar de los que aparecen en este librito maravilloso y tampoco seguir desgranando los versos que han volcado en él sus poetas; a los amantes de la poesía, a aquellos que gozan de una degustación lenta y sabrosa, este es un libro que, sin duda, colmará sus necesidades y apetencias. Y bueno, mi más sincera enhorabuena a los autores y, como no, a los promotores de este proyecto y su quinto hijo parido. Para aquellos que deseen saber más de este libro y de cómo hacerse con un ejemplar, tal vez visitar esta página sea de ayuda: http://www.editorialcoronadelsur.es/grafiper.php así como pasear por entre las letras del blog Azuldemar: http://huelvasurlibre.blogspot.com
Y ya para terminar, que menos que hacer una mención a todos y cada uno de los autores, a los cuales relaciono a continuación para todos aquellos que deseéis saber quienes componen la obra y que no son otros que:
Begoña Abad, Pilar Corcuera, Lupe García Araya, Laura Gómez Recas, Encarna Jiménez de la Cruz, Faustino Lobato, Pedro Javier Martín Pedrós, Sonia Martínez Requejo, Carmen Miñón, Sergio Mira Jordán, Begoña Montes Zofío, José Sánchez del Viejo, Arantza Semprún e Ian Walden. Aunque no los haya relacionado con versos a todos ellos, bien merecen mi aplauso del primero al último por tan bonita obra. Y bueno, no hay nada más que yo pueda decir, tan sólo invitaros a que os adentréis en la magia de sus páginas. Un saludo a todos, buen fin de semana y hasta la próxima.
8 comentarios:
Gracias por tu comentario a este libro de poemas que tanto ha dado que hablar. La experiencia me ha encantado y especialmente colaborar con Javier Martín y Lupe Araya.
Un abrazo. Tino Lobato
Felicitaciones Lupe y Pedro por este nuevo logro!!! Un abrazo. Magda
Gracias por el comentario. Un placer "formar parte" de tu blog. Si quieres leer más cosas mías no te olvides pasarte por mi página web: http://www.sergiomirajordan.com
Un saludo!!!
Es una excelente labor...Despertar consciencias y ablandar corazones...Abrazos!
Hola, Tino. Por lo poco que conozco a Javier doy fe de que la experiencia sin duda ha merecido la pena. La labor que llevan haciendo Lupe y él de unos años para acá es encomiable. Bienvenido a mi espacio y gracias por dejar tu impronta.
Gracias por pasar y comentar, María Magdalena. Seguro que los directores de este proyecto se hacen eco de tus felicitaciones desde aquí. Un saludo y bienvenida a mi blog.
Gracias a ti, Sergio. Siempre es un placer contar con el beneplácito de los autores y que, además, se pronuncien aún sea desde este, mi humilde blog. Bienvenido a estas páginas. Un saludo.
Sin duda, Angie. La labor de los poetas que participan en este proyecto, en los tiempos que corren, tiene un mérito increíble. Por lo que dicen y por como lo dicen. Un saludo y bienvenida a mi espacio.
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