Amigos... navegantes de las redes... amantes de los libros y la cultura... hoy es un gran día. Me congratula poder ofreceros esta reseña, pues se trata del resultado de la lectura de una muy buena novela que, además, está escrita por un muy buen amigo. Y no me pesa decirlo porque no hay regalos en las palabras que dedico a la obra y el buen hacer de su autor me ha permitido hablar de forma objetiva y sin edulcorar la reseña. Lo que es es lo que es, que se dice por ahí. Ante todo felicito a José Antonio Castro Cebrián por tan magna obra, pues es una señora novela que hará las delicias de muchos, espero que miles cuando no millones de lectores. Mis mejores deseos para él y El Cementerio de la Alegría. Sin duda, los merece. Buen provecho y recordaros que también podéis leer esta reseña en la web de Cultura Hache pinchando AQUÍ. Buen fin de semana a todos.
El Cementerio de la Alegría
Autor: José Antonio Castro Cebrián
Editorial: Martínez Roca
384 páginas
ISBN: 9788427038882
1ª Edición: 24 de Enero de 2012
Adiel es un joven huérfano que nunca llegó a conocer a su padre; de su madre, que murió a los pocos años de darle la vida, apenas conserva algún vago recuerdo. Al amparo y cuidado de su tutor, Tito Donabella, propietario de una modesta joyería en un modesto pueblo de ninguna parte, ha crecido llevando una tranquila y anodina vida, pero un día todas las certezas en las que ha creído comienzan a desmoronarse irremisiblemente. La causa de ello será la misteriosa aparición de un hombre en la joyería y el extraño encargo del que les hará responsables tanto a Adiel como a Donabella: cuidar de una pequeña caja marrón que nunca, bajo ninguna circunstancia, deben abrir hasta que él se lo indique. ¿Pero qué contiene la caja? Un legado maldito: vidas robadas en el pasado...
Este ha sido uno de los libros a los que más ganas tenía de hincarle el diente. Y es que José Antonio Castro ya me impresionó con su primera novela, La Última Confesión, y tenía ganas de leer una nueva obra suya. Tan sólo ha habido que esperar algo más de dos años para El Cementerio de la Alegría y, después de haberlo acabado, no tengo más que decir que la espera ha merecido la pena, y mucho. Se aprecia notablemente el buen hacer del autor. La perfecta disposición de cada palabra y cada capítulo nos lleva de forma trepidante de una trama a otra, todas maravillosamente hiladas para dejar sin resuello al lector. Desde el primer capítulo ya se adivina que va a ser una historia dura, pero lo es aún más a medida que se avanza en la trama. No hay capítulo que no de un giro que sorprenda al lector, no hay personaje que no tenga su propia personalidad bien perfilada, no hay situación que no suscite emociones en quien se adentra en la historia de Adiel. Aquellos que leímos la primera obra de José Antonio ya nos sorprendimos por su facilidad con la poesía, y es que el autor fue antes poeta que fraile o novelista, y se nota su buen hacer con los versos. Ya entonces supo encandilarnos y lo vuelve a hacer ahora. Aunque de un modo un tanto más sutil la poesía está presente en su prosa. Pienso que, como pequeño homenaje a los versos de los que parece haber mamado desde su más temprana juventud, ha utilizado como uno de los ejes que soportan esta historia la memoria de el poeta, un personaje que dará mucho que hablar y que será en cierto modo el origen de todo el caos que se desata a lo largo de la novela. El estilo del autor, así, sigue estando ahí y es fácil identificar la pluma de José Antonio Castro Cebrián como propia y única. Un estilo madurado y muy trabajado, tratado con esmero y, como ya he oído decir por algún foro en algún comentario, con artesanía. Pues es el autor un artesano de la palabra y, sin duda, de las emociones más profundas del ser humano. El Cementerio de la Alegría es una aventura trepidante, un thriller plagado de traiciones, desamores, juramentos y mucho, mucho más, pues todo se vive a flor de piel y mantiene en todo momento en vilo al lector. No he podido dejar de leer la novela hasta que la he acabado y eso ya dice mucho de lo que en ella se ofrece. Puedo decir que se trata de una obra maestra a la que el autor habrá de hacerle frente, porque ha puesto una cota muy alta para su próxima obra. Ahora bien, si sigue en esta línea, me consta que su estilo no hará más que madurar y mejorar como hasta ahora lo ha hecho. José Antonio Castro Cebrián se supera con esta novela en la que todos los cabos están perfectamente atados, la tensión magníficamente mantenida de principio a fin y el misterio aguarda su resolución hasta la última palabra.
No es una novela alegre. Tampoco se podría definir como una novela negra. Si acaso trágica, triste y melancólica, con gotas de esperanza que arrecian como llovizna en un temporal. No tengo nada que objetar y mucho que alabar. De la historia no me atrevo a desvelar nada, pues cada palabra cuenta y cada movimiento que se ejecuta tiene un motivo y no me gustaría privar de la sorpresa a los futuros lectores. Huelga decir que es una gran obra que merece, y mucho, ser leída. Una obra maestra de nuestro tiempo.


6 comentarios:
A veces es tanta la gratitud que sobran las palabras.. Muchísimas gracias por las tuyas Víctor.
Reseñón. Yo ya he encargado mi ejemplar. Creo que será mi próxima lectura. :)
¿Cómo no ponerse uno a leer la novela después de palabras así...? Muy pronto tendré un ejemplar en mis manos. He modificado mi lista de futuras lecturas para colar el "Cementerio". Seguro que no nos decepciona a ninguno...
Gracias a ti, José Antonio, por una obra tan especial y tan buena lectura. Espero que haya muchas más como esta. Un abrazo.
Muchas gracias, Javi. Seguro que no te arrepientes. Es un pedazo de libro. Se lee en nada y la tensión y el misterio se palpan desde la primera página. Sin duda va a ser una de las novelas del año. Un abrazo.
Muchas gracias, Yurgo. Puede que incluso me quedara corto en la reseña, porque es un novelón. Es una lectura que merece la pena adelantar. Seguro que te la bebes en dos días. Un abrazo.
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