Estimados amigos, caminantes del espacio virtual y casuales, hoy cierro la semana con un artículo que escribí para el número de Mayo/Junio de la revista que dirige Daniel Dragomirescu desde Bucarest y que lleva por nombre Orizon Literar Contemporan. Discutiendo (afablemente, por supuesto) con un amigo, éste me decía que no estaba totalmente de acuerdo al respecto del calificativo de Purgatorio y quizá, tuve que darle la razón, sea más bien un Limbo literario del que hablo. Pero bueno, el artículo salió publicado a primeros de Julio y ahora os lo cuelgo aquí para que podáis leerlo. Orizon Literar Contemporan (Contemporary Literary Horizon) es una revista que se edita desde Rumanía y en ella tienen cabida autores de todas las nacionalidades como así lo muestran sus páginas con artículos escritos en su idioma original y traducidos a diferentes idiomas (sobre todo al inglés y al rumano). Para aquellos que queráis saber más acerca de Daniel Dragomirescu y su equipo, así como a los autores que eventualmente aparecen en sus páginas, podéis pinchar AQUÍ. Y ahora, aquí os dejo el artículo, espero que os guste. Un saludo y buen fin de semana a todos.
El Purgatorio de los Escritores
Muchas profesiones comienzan como una afición que acaba
reclamando más tiempo y recursos al usuario. En el caso de la escritura, son
muchos los autores que antes de ser escritores ya escribían pequeños relatos o
poemas, incluso alguno se aventuraba con la novela u otros géneros literarios
como el teatro o el ensayo. Sin embargo, todo aquel que es escritor, al menos
los que yo conozco, empezaron con un hobby al que fueron dando fuerza y
consistencia hasta adquirir la estructura profesional que esta labor requiere.
Yo no puedo hablar de las herramientas necesarias para conseguir un
best-seller, ni de las técnicas apropiadas para captar la atención de un agente
literario, una editorial o simplemente un lector, ya que me encuentro en ese
periodo de Purgatorio en el que tengo algunas obras creadas y no puedo darles
la salida que desearía. Sin embargo, sí puedo hablar de las horas que he
dedicado anclado a un escritorio frente a una máquina de escribir, primero, o
una pantalla de ordenador, más tarde. Y también puedo hablar de las horas de
ilusión, de inspiración floreciente, de alegrías, pero también de frustración,
bloqueo o desesperación invertidas en la tarea de prodigarme una calidad mínima.
Todo eso trae consigo el oficio de escribir. Vivir a través de otras
existencias, de personajes ficticios que acaban cobrando vida propia, tiene sus
más y sus menos y es difícil mantenerse al margen de las historias que uno crea
y de sus escenarios. Reconozco que mi estilo ha evolucionado, ha madurado que
dirían algunos, pero también sé que aún me queda camino y que aún son muchas
las obras que han de salir de esta cabecita mía.
Los que sí que han visto impulsada su carrera
literaria son algunos de los amigos que esta profesión/afición me ha granjeado
a lo largo de los años. Es por eso que me siento muy orgulloso de formar parte
de una generación que nació hace tiempo en las redes y que me ha llevado a ver
con admiración como algunos de los amigos escritores con los que empecé a
intercambiar impresiones han crecido y ya han visto sus obras publicadas, y además
con notable éxito. Algunos de esos amigos viven ahora mismo su nacimiento
literario y dan sus primeros pasos en el mercado; otros ya llevan un tiempo
flirteando con sus obras y ganando admiradores. Entre estos autores están José
Antonio Castro Cebrián, Blanca Miosi, Javier Pellicer, Darío Vilas y María
Dolores García Pastor.
A José Antonio Castro, que acaba de publicar su
nueva novela El Cementerio de la Alegría con la Editorial Martínez Roca, lo conocí en la presentación de su ópera prima La Última Confesión de Editorial Vía Magna. Sus dos novelas publicadas
son excepcionalmente grandiosas, dignas de una buena posición en la historia de
la literatura actual. La primera se encuentra enmarcada en el género negro y
fue muy alabada en la Semana Negra de Gijón,
uno de los más destacados eventos dentro de la literatura de nuestro país. El Cementerio de la Alegría , no obstante,
aunque ha sido calificada de thriller,
es una novela cargada de suspense y misterio que goza de una prosa cargada de
poesía. La crítica le ha tratado bastante bien, pero no se puede despistar pues
es consciente de que la labor de escritor es una labor dura y que requiere
esfuerzo, sacrificio y constancia. Aunque es un autor publicado y reconocido,
aún no puede vivir de su literatura y es que son sólo unos pocos dentro del
panorama español, de la talla de Zafón o Reverte, los que pueden decir que sus
libros les ofrecen beneficios suficientes para dedicarse a escribir por entero.
En similares términos se puede hablar de Blanca
Miosi. La autora publicó hace unos años La Búsqueda
de manos de Roca Editorial, una
novela desgarradora sobre la Segunda Guerra Mundial basada en una historia real y,
más tarde, dentro del mismo marco histórico pero dándole un aire de ficción,
publicó El Legado con Editorial Viceversa. Las dos novelas
tuvieron relativamente buena acogida, pero no proliferó tal vez como se
esperaba y su exquisita prosa se fue diluyendo sin llegar a donde debía. Así
que Blanca optó por publicar esas y otras obras inéditas a través de Amazon, donde La
Búsqueda se mantiene en el número 1 de las listas de
ventas desde hace bastante tiempo. Algo parecido a lo que pasa con su Manuscrito I El Secreto en algunos
portales virtuales como son el de Grammata
o La Casa del
Libro. Además acaba de publicar La
Última Portada en este mismo portal y ya son más de media docena las obras
de esta autora que escalan posiciones en la red. Tampoco ha sido un camino
fácil para ella.
Con María Dolores García Pastor coincidí en el
podio del VII Concurso de Yoescribo.com
del que ella fue ganadora de la modalidad de novela mientras yo lo fui de la de
relato. Desde entonces nos hemos seguido los pasos y es una persona a la que,
del mismo modo que al resto de los mencionados, le tengo bastante cariño. La
novela con la que ganó el premio fue El
Susurro de los Árboles y aquel galardón le abrió las puertas de una vida
literaria que le llevó a entrevistar a grandes autores de nuestro país y a
colaborar con una de las webs literarias más célebres, la de Anika entre Libros. Hace apenas unas
semanas ha publicado con la Editorial Alrevés
su nuevo libro El Café de la Luna , un conjunto de
relatos entrelazados que da buena cuenta de por qué ganó aquel premio con su novela
y porqué ha vuelto a publicar con éxito. Este libro también le está reportando
grandes satisfacciones y alabanzas.
Como las que están aconteciéndole a Javier
Pellicer, otro de esos grandes que se están descubriendo ahora. Aún recuerdo el
intercambio de los primeros comentarios entre este autor y yo sobre nuestras
respectivas obras. Fueron tiempos de aprendizaje y de convicción, de
afianzamiento de un sueño. Después de aquellos primeros pasos, Javier Pellicer
fue ganando en confianza, depurando su estilo y ganando varios premios literarios.
Ha colaborado con revistas virtuales de gran tallaje como I-Like Magazine, Horror
Hispano o Cultura Hache y ha
publicado sus relatos en un gran número de libros. Sin embargo, acaba de publicar
su primera novela con Editorial Pàmies,
El Espíritu del Lince: Iberia contra
Cartago. Ha sido criticado muy favorablemente por otros escritores de
novela histórica y ya hay un ejemplar de su obra en la biblioteca del Museo
Prehistórico de Valencia. Su novela, ambientada en un período poco conocido y
poco tratado por los escritores, está dando mucho que hablar y los medios se
están haciendo eco de su éxito.
Tampoco puedo dejar de mencionar a Darío Vilas y
su importante papel en el Horror Hispano,
término que acuñó hace unos años para “etiquetar” las obras emergentes dentro
del género de Terror en España y otros países de habla hispana. Fue todo un
hito que atrajo y despertó el interés de muchísimos autores de género de
nuestro país. No obstante, hace meses tuvimos que dar la despedida a la web que
albergaba ese Horror Hispano para ver
como nacía renovada bajo la insignia de Cultura
Hache. Darío, como padre de tan monumental proyecto, ha dejado bajo su
mando a un gran número de hijos que lo adoran y admiran su literatura oscura y
mundana, triste y melancólica, real como la vida misma. Y es que a Darío
tampoco le ha ido nada mal con la literatura y, aunque empezó publicando
algunos libros de relatos como Imperfecta
Simetría (Editorial Círculo Rojo)
en colaboración con el escritor Rafa Rubio o Piezas Desequilibradas (Editorial
23 Escalones), finalmente se atrevió con la novela y podemos decir que su Instinto de Superviviente de Editorial Dolmen está atrayendo las
miradas de muchos amantes del Horror
Hispano. Es esta una novela de zombis en la que éstos son un mero escenario
para las oscuras profundidades del alma humana de sus personajes. Eso sí, ha
tenido que menguar sus labores en Cultura Hache para poder dedicarle un mayor
tiempo a escribir y ahora mismo se encuentra preparando una segunda parte para
su Instinto de Superviviente mientras
colabora en otros proyectos y realiza presentaciones por doquier a lo largo de
toda la geografía española.
Hay muchos más autores con los que he tenido el
placer de coincidir y que aún siguen buscando su sitio en el mundo editorial.
Autores que también merecen una oportunidad y que se encuentran, la mayoría de
ellos, escondidos en las redes o dando sus primeros pasos. Entre ellos están
Marta Abelló, Lorea Otsoa, José Luis Cantos, Gervasio López y un largo etcétera
que sería interminable. Ese es el Purgatorio en el que nos encontramos la
mayoría; creando, corrigiendo, escribiendo, leyendo, documentándonos… hasta que
nos llegue la oportunidad de editar alguno de nuestros libros. Para los que ya
lo han conseguido, tampoco es fácil. Corren tiempos difíciles para la cultura.
La crisis nos ha alcanzado a todos en mayor o menor medida. Pero seguimos
soñando. Eso es lo importante.


4 comentarios:
Querido Víctor,
No sé si el estado en que se encuentran algunos de los compañeros que has mencionado sea el limbo o el purgatorio. en todo caso yo diría mejor que están en el camino. Uno que está plagado de obstáculos, pero que terminará imponiéndose a base de buen trabajo y sobre todo perseverancia, y creo que ambos ingredientes los tienes.
Muchas gracias por acordarte de nosotros, lo cual dice mucho de valor humano. Es cierto, ser escritor y vivir de ello es una misión quimérica, pero la satisfacción es grande cuando sabes que llegas a los lectores, que al fin y al cabo es para quienes escribimos.
Gracias una vez más, amigo,
Blanca
Gracias a ti, Blanca. Siempre es un placer verte por aquí. Además, todos los que menciono aquí sois un claro ejemplo de superación y de camino bien hecho. Besos y abrazos.
Gracias por tu generosidad de siempre, Víctor. Sabes que esto, muchas veces, es cuestión de suerte. No es cierto eso de que quien vale lo consigue ni que todos los que han llegado es porque lo hacen bien. Todos hemos pasado por ese purgatorio del que hablas y del que no creo que tú tardes demasiado en salir porque te lo estás currando como el que más y ya solo te hace falta ese poquito de suerte, que llegará. Eres un tío generoso, buena gente, y eso en el mundo en el que nos movemos y en el de verdad es importante. Espero que sigamos manteniendo lazos después del purgatorio, sea en el cielo o en el infierno, y que podamos al fin darnos ese abrazo que nos debemos. De momento te envío uno virtual pero no por eso menos sincero.
Hola, Bruji. Ya sabes que yo lo hago encantado y de corazón. No hablo por hablar cuando muestro mi admiración por aquellos escritores que, además, tengo la suerte de contar entre mis amigos. Son excelentes en los dos ámbitos. Suerte además de, merced a esa cercanía, conocer con mayor profundidad como funciona este mundillo y como funcionan ellos. Las gracias os las debo dar a vosotros y las enhorabuenas también. Seguid así. Seguid creciendo y, tal vez, sólo tal vez, algún día puede que nos veamos en esa cumbre dorada que supone vivir de esto;)Gracias por pasar y dejar tu huella, Bruji. Besos y un fuerte abrazo.
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